Me duele decirlo. Me duele decir que me puede, si. Todavía me puede, todavía lo amo, todavía me gusta... estoy enamorada de él. Tengo bien en claro que tengo 15 años y todavía soy chica. Para muchos, esta edad hay que disfrutarla estando solteras y blablabla. Pero yo me enamoré de él. Yo disfrutaba con él. No me era necesario estar con otros chicos si lo tenía conmigo. Me hacía feliz, todavía lo sigue haciendo, pero a la vez la hace feliz a la otra. Es horrible cuando aparece un tercero, porque ella se interpuso en nuestra relación, pero aún asi, no le puedo echar la culpa. Si el es feliz, yo también lo soy... Si el es feliz asi, a mi no me importa nada. Lo que pasa es que nadie me llena de la manera que él lo hace (en el sentido "chicos", porque mis amigos hacen eso, y mucho más), nadie me puede brindar ese cariño. Con tan solo mirarlo a los ojos a mi me cambiaba TODO, absolutamente todo. Con escuchar su voz estaba feliz, cuando caminaba con el, me sentía segura, cuando me despertaba a su lado me sentía acompañada, nunca me sentí sola estando con él, nunca me senti vacía. Vacía... como me siento ahora. Siento que cuando me dejo se llevó absolutamente TODO de mi, se llevo mi sonrisa, mi felicidad. No es por exagerada, juro que no. Pero realmente lo siento así. Me encantaría en algun futuro poder volver a estar con él, sentir sus labios una vez más sobre los mios, sentir esos abrazos que me daban fuerza, escuchar su voz, reirme con el. Lo extraño más que a nada en la vida, lo necesito. Con él pase cosas que con nadie pasé. Me hizo sentir cosas ÚNICAS. Me enseño lo que es amar sin medida, me enseño lo que es preocuparse por el otro como si fuera uno mismo. Me enseño lo que son los celos, lo que es la confianza. Me enseño lo que es saber perdonar y lo que es arrepentirse. Me duele haber sido reemplazada. Me siento descepcionada, no de él... Sino de mi misma, por no haberle dado todo lo que necesitó. Si, tengo esa maldita manía de echarme la culpa de todo cuando se trata de él. Es mi debilidad número uno. No puedo ver sus errores. Estoy ciega y perdidamente enamorada de él. Quiero que vuelva a ser mío. Me llama, me busca, me habla... Me ilusiona. Lo extraño.
